Vaginismo y anorgasmia.

¿Qué son exactamente el vaginismo y la anorgasmia? Seguro que ya has oído y leído estos términos por doquier. De hecho, son de uso común, pero hemos descubierto que existe mucha información confusa.

Vaginismo y anorgasmia

Comenzaremos por decir que siempre que las causas provengan de experiencias sexuales traumáticas u orgánicas recomendamos acudir, sin miedo ni vergüenza alguna, a los especialistas adecuados: la mayoría de los países hispanohablantes cuentan con los mejores profesionales de la Medicina y los sexólogos y sexólogas más serios del Planeta. Disfrutar de la sexualidad es, definitivamente, una cuestión de salud tan consustancial a la vida como cualquier otra. Si un brazo roto te lleva al traumatólogo, un trauma sexual te debe llevar al psiquiatra y/o psicólogo especializado.

¿Qué es el vaginismo?

  • Es una dolencia poco corriente.
  • Son espasmos involuntarios de los músculos de la vagina.
  • Suele darse por causas psíquicas.

Genéricamente, el vaginismo es un tipo de coitalgia, es decir, se trata de un dolor que impide realizar el coito o no permite disfrutarlo como consecuencia de las contracciones musculares de la vagina. Esto no significa que una mujer que padece vaginismo no alcance orgasmos ni pueda disfrutar de juegos eróticos o del sexo oral, por ejemplo. Puede ser que la mujer, normalmente por causas psíquicas, nunca haya podido tener sexo coital en tal caso, se denomina vaginismo primario o que, de repente, debido a infecciones, cirugía, parto o, de nuevo, surjan motivos psíquicos que causen la coitalgia sobrevenida o vaginismo secundario. Cuando se alude a las causas psíquicas del vaginismo se suele hacer hincapié en el miedo proveniente de tabúes culturales y/o una mala o carente educación sexual.

¿Qué es la anorgasmia?

  • Es una disfunción excesivamente común, sobre todo la anorgasmia relativa.
  • Es la inhibición del orgasmo, no del placer ni del deseo sexual.
  • Suele darse por causas psíquicas, entre las que destacan los motivos culturales, en concreto, los educacionales.

La anorgasmia es, sencillamente, la incapacidad de alcanzar el clímax. Ahora bien, se establecen 5 tipos de anorgasmia en función de si nunca se ha tenido un orgasmo primaria o si, por alguna razón, se han dejado de tener orgasmos secundaria.

También, decimos que existe anorgasmia situacional cuando la mujer solo alcanza el orgasmo bajo ciertos condicionantes por ejemplo, solo en la cama en una postura sexual, solo en silencio, solo con el ruido ambiental o bien, hablamos de anorgasmia relativa cuando únicamente se alcanza el clímax con una forma de estimulación por ejemplo, la estimulación del clítoris y anorgasmia absoluta, cuando aparentemente no existe método ni circunstancia en la que se pueda lograr el orgasmo.

Vaginismo

El vaginismo, contrariamente a lo que muchas mujeres puedan creer, es una de las dificultades sexuales que mejor responde a la terapia sexológica. Básicamente, esta consiste en la progresiva adaptación de los músculos de la vagina, bajo la supervisión del terapeuta, y a través de dildos de diversos grosores, a una situación de penetración. Recordemos, ya que hemos mencionado el término “penetración,” que la realización del coito no es la única dificultad de la mujer que padece vaginismo; si acaso una de la menores, pues el impulso involuntario que ejercen los músculos responsables de la movilidad vaginal, que, por cierto, son muy poderosos, impiden, por ejemplo, que se pueda realizar una inspección ginecológica rutinaria o que se puedan usar tampones o copas menstruales y, en general, que el desarrollo de la sexualidad de la mujer se vea en cualquier caso dificultado.

Anorgasmia

En relación con la anorgasmia femenina, hay que tener una cosa muy clara desde el principio: la dificultad que pueda tener una mujer sexualmente madura para alcanzar el orgasmo no radica casi nunca en cuestiones derivadas de una alteración fisiológica, sino en el hecho de no haber conseguido permitir que su cuerpo reaccione de manera natural a la llegada del orgasmo. Esto es algo que a mucha gente le cuesta entender; la mujer debe aprender a permitirse un orgasmo. Para muchas mujeres, al contrario que para la mayoría de hombres, el orgasmo no es algo que se “dé” de manera natural cuando alcanzan una relativa o total madurez sexual. No es algo que acontece de una manera espontánea sino que es algo que, en el proceso de conformación de su sexualidad aprende o no a permitir que suceda.

La mejor forma de obtener un orgasmo es despreocuparse por tenerlo y dejar de auto-observarse con pensamientos negativos alrededor de la propia sexualidad y del propio cuerpo.

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